Cuestionario HDS 15 / Macareña Moraña

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21 preguntas para el siglo 21

1. Si pudieses decirle una cosa a Borges, ¿qué le dirías?
Maestro

2. ¿Quién es para vos el número 2 de literatura argentina?
Es que no creo que haya un número uno, porque diciendo eso también se asume que existe un número seis mil dos. Solo diré que una mesa compartida con Silvina, Sara, Manuel, Roberto, Juan José, Jorge Luis y Julio, moderada por Ricardo, sería una excelente y grata pesadilla. Perdón, experiencia.

3. Es la noche en que Romeo y Julieta planean escaparse juntos, ¿qué les dirías?
Seguramente el llanto me jugaría en contra para recitarles esas últimas palabras sentenciosas e increíbles: “Unos obtendrán perdón y otros castigo, pues nunca hubo historia más dolorosa que esta de Julieta y su Romeo”

4. Te nombran presidente de los escritores del mundo, ¿cuál es tu primera medida?
Este estado proveerá de cuadernos, lapiceras, lápices negros de punta afilada, escritorios de madera con muchos cajoncitos y un cuarto propio donde exista la posibilidad de ampliar la vista hacia un horizonte quizás verde, quizás celeste, a todas aquellas personas que se dediquen a la escritura. También les daremos alcohol, claro.

5. ¿Cuál pensás que es el rol del escritor en ésta época? ¿hay una misión, cumple una función? ¿cómo es tu caso?
Me cuesta pensar que la escritura de ficción deba tener una misión determinada porque se trata de una disciplina artística y eso para mí es sinónimo de libertad. Me gusta comprobar, después de escribir un cuento en el que, por ejemplo, una mujer convive con su marido con el que solo comparte una cama King size, que en el texto se habla de un estrato social con sus prejuicios, mandatos y demás elementos, pero que éstos partieron de la ficción y no al revés.

6. Si no fueses escritora, ¿de qué otro modo fracasarías?
Casi que no sé hacer ninguna otra cosa más que leer, escribir y hablar de la experiencia que surge de ese leer y escribir, y con esto no estoy diciendo que se trate de una habilidad ni de un talento, sólo digo que se trata de mi oficio, de algo que no tengo que salir a buscar, sino más bien que surge de mí como un monstruo al que debo alimentar para que no logre el fatal objetivo de engullirme. Así que, volviendo a la pregunta, la respuesta podría ser que soy capaz de hacer casi cualquier cosa, desde vender productos de belleza hasta decorar casas, ejercer la jardinería, pasear perros o sacar fotos, asumiendo desde el vamos que el fracaso caminará tomado de mi mano.

7. Recomendanos un libro, una película, una canción, una bebida.
Un libro: Madame Bovary. Una película: Magnolia. Una canción: el preludio de la suite Bergamasque de Debussy. Una bebida: Vino tinto

8. Si pudieses elegir un superpoder, ¿cuál sería y qué harías con él?
Me gustaría poder respirar debajo del agua y nadar. Y nadar. Y nadar.

9. ¿Recordás tu primera fascinación por la literatura? ¿Cuándo empezó tu necesidad o tu deseo de escribir? Queremos tu historia de origen.
Jane Webster, María Elena Walsh, Quino, Alma Maritano, Elsa Bornemann y Louisa May Alcott fueron algunas de mis primeras lecturas.
Me cuesta ponerle una fecha o periodo de inicio a la acción de escribir. Creo que escribo desde que aprendí a hacerlo, sobretodo cartas, mi histórico diario íntimo, y unos relatos tan breves como espantosos. Pero fue después de la adolescencia y un ruidoso estallido familiar, cuando entendí que escribir era para mí una necesidad tan imperiosa como la de comer o dormir.

10. Si tuvieses que elegir uno, ¿cuál sería tu apocalipsis favorito?
Que el cielo se abra y nos devore de un bocado.

11. Estás muerta, pero te es permitido volver espectralmente a algún punto de tu vida y decirle algo a alguien: ¿a qué momento volvés y qué dirías a quién?
Volvería a mis veintiún años, llamaría a mis hermanos y les propondría despedir juntos a nuestra madre, para después irnos a un bar a perder lo poco que nos quede.

12. ¿Por qué escribís? ¿Para qué? ¿Para quién?
Escribo porque es el modo más genuino que encontré de abordar la experiencia vital. No sé si hay un para qué, si esta locura tiene un sentido utilitario. A veces creo que escribo para mis hijas, para cuando me sobrevivan, para ver si logro, además de avergonzarlas, dejarles la idea de que hay que ir por eso que a uno le patea en el pecho, sin importar si existe un porqué, un para qué o un para quién.

13. ¿Qué es un fantasma para vos? Si fueses a devenir en un monstruo, ¿cuál y por qué?
No sé qué es un fantasma, pero sé que vivo rodeada de ellos. Supongo que se trata de entidades y energías, algunas (pocas) veces imaginarias. Y creo que ya devine en monstruo, hace rato, porque lo monstruoso nos habita tanto como lo humano. Soy un monstruo peludo, delgado, apasionado, de humor fluctuante y por lo menos tres ojos, que cae porfiadamente en distintas tentaciones una y otra vez.

14. ¿Cómo te ves en diez años? y, si pudieras viajar diez años al pasado, y decirte una cosa a vos mismo, ¿qué te dirías?
En diez años me veo con muchas canas, entre libros y plantas, viviendo cerca del mar.
Y hace diez años me hubiera aconsejado muchísimas cosas, pero la primera hubiera sido ser más generosa conmigo.

15. ¿Cuáles son tus escritores favoritos? ¿Cuáles son tus poetas?
Los de la mesa anteriormente nombrada son algunos de ellos.
Los poetas son muchos, pero dejo aquí los nombres de Héctor Viel Temperley, Claudia Masin, Javier Roldán, Adelia Prado, Vicente Luy, Alejandra Pizarnik y Juan Fernando García.

16. ¿Qué es la mentira para vos? ¿Es posible no ejercerla? ¿Es humana o es culpa del lenguaje? ¿Existe la mentira estética? ¿Toda mentira es vil?
Creo que la mentira forma parte de ese gran todo al que llamamos naturaleza humana, que se va moldeando, entre tanto, por eso otro que llamamos cultura. Me da miedo pensar en un mundo sin mentiras, creo que nos terminaríamos matando los unos a los otros. Por tanto, tal vez, la mentira oficie muchas veces de salvación.
Y no le echaría el fardo al lenguaje, aunque éste siempre parece estar dispuesto a recibir todavía más culpas. Creo que sí existe la mentira estética, y tiene muchos puntos en común con la ficción. También existen mentiras que tienen que ver con la ética. Y no, no toda mentira es vil, sólo que la pobre se ha hecho la fama, la mala prensa, y no se echó a dormir sino más bien, a correr.

17. Estás agonizando y la única persona que está cerca es tu editor: con tu último aliento, qué es lo último que le dirías. (puede ser un reproche)
Oime, pero oime bien: este es el momento de publicar mi novela. Es ahora, ya, enseguida. Aprovecha la noticia de mi muerte y el hecho de que por primera vez en la historia todo el mundo está hablando bien de mí.

18. Si a punta de pistola tuvieses que narrar tu historia sentimental, en tercera persona y en dos líneas, ¿qué dirías?
Amó y lloró. Pero cuanto, cuanto amó.

19. Forma y contenido. ¿qué te es más arduo? ¿qué te interesa más y por qué?
Ay, esa batalla. Me resultan arduas ambas cuestiones, y me interesan por igual. Me sucede a menudo que me dispongo a desarrollar una historia y sale otra cosa. Acostumbro decir que escribo lo que puedo más no siempre lo que quiero. Hay algo del trabajo del inconsciente que parece cortarse solo, ir por donde se le canta, como en los sueños. No voy a escribir aquí y ahora que escribir es como soñar, pero eso que se me escapa en la escritura me interesa mucho más que lo que en apariencia puedo abarcar.
La forma me obsesiona, la rescritura de un texto puede ser eterna, infinita.

20. ¿Le encontraste algún sentido a las cosas? ¿Sabés por qué te levantás cada mañana? Contanos, ¿cómo hacés y por qué?
Este mate caliente que tomo ahora mismo es una cosa y tiene sentido, pero es muy posible que no pueda decir cuál es y acaso en esa imposibilidad esté el sentido, pero me está vedado y es mejor que así sea, porque quién sabe qué cosa horrible podría hacer con él. Todas las mañanas me levanto porque me gusta mucho más estar despierta que dormida. Me levanto porque hay personas que quiero y me quieren y que tal vez esperan algo de mí. Me levanto porque la vida que llevo me gusta muchísimo.

21. ¿Recordás la última vez que viste o sentiste algo por primera vez?
En el mes de marzo sentí por primera vez el encierro, la imposibilidad de salir a caminar bajo el sol, a hacer una compra, a verme con mis afectos. Nunca antes me había sentido así de limitada. Y el miedo a la enfermedad y a la muerte de los primeros tiempos, si bien no era algo nuevo, acabó por tomar una forma inédita en mi vida.

Una canción para los lectores.

Macarena Moraña nació el 12 de julio de 1977 en Buenos Aires.
Es coordinadora de talleres de lectura y escritura y realiza columnas literarias para radio y medios gráficos.
Publicó el libro de cuentos Indómitas para la colección Leer es futuro, del Ministerio de Cultura de La Nación; la novela Los escarabajos por Editorial Alto Pogo. Participó de tres libros de la editorial Pelos de punta y publicó el libro de cuentos La enamorada del muro, por editorial Indómita luz.

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Debret Viana

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